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Claudio : Diseñador de luces chileno

Amamos la música, encontramos artistas y compartimos eventos pero solemos olvidar un aspecto clave del trabajo escénico, las luces. Primero, sin luz no se ve nada. Bueno. Pero es importante dar a luz su importancia y hablar del detrás del escenario.

Para saber más de este trabajo técnico y artístico hemos hablado con Claudio Huichalaf, diseñador de luces para bandas chilenas. Nuestro artista viene de Los Angeles, ciudad del Sur de Chile. Tiene 19 años y trabaja desde casí 4 años en todo Chile (Si si empezó a 15 años…). Relato de una experiencia rica de enseñanza sobre las condiciones de trabajo del mundo del espectáculo.


Claudio siempre vivió en el mundo del espectáculo, siendo su padre músico y director de la banda “Suite”. Él mismo vió la evolución de su hijo y le enseño todo lo que le iba a costar entrar en este mundo.


“Te va a costar mucho en un principio y luego vas a seguir avanzando, y seguirás teniendo problemas, pero tendrás que conservar tu pasión por lo que haces y nunca abandonar.”


Una pasión de siempre


Sin miedo Claudio empezó por tocar guitarra en una banda de amigos de Los Angeles. Tiene recuerdos bonitos de esta banda, grabando canciones en una casita perdida en el cerro Santa Barbara, el guitarrista en el baño, el vocalista en la habitación.


Claudio con sus maquinas al concierto de Brain Damage


Sin embargo, se dio cuenta de que no le interesaba estar en el centro de la atención tocando sobre el escenario, sino mas crear el contenido escénico. Rápido tuvo la oportunidad de trabajar en un pub-restaurant. Al tiempo tenía 16 años, no era legal pero la pasión era demasiado fuerte. Este bar hacia mención a la banda de su padre que lo llevó después en gira. Ahí confirmó su deseo de estar a cargo del escenario y de la dirección creativa del show.


Profesional Autodidacto


En esa época, nuestro joven diseñador de luces no tenia experiencia pero ya tenía que sufrir la presión del jefe y trabajar de manera eficaz para espectáculos cada vez más grandes. No existen formaciones de diseñador de luces en Chile, entonces para poder seguir trabajando con ellos tenia que aprender solo. Se formó sobre Youtube e Internet gracias a clases de iluminadores de Estados Unidos y Europa. Si su nivel de inglés no era perfecto, la perseverancia y la repetición hicieron que pudo aprender lo básico útil para trabajar.


Pero es en el año 2018 que realmente dió un paso grande adelante en la iluminación e intelectualmente. En esa época, Claudio trabajaba todos fines de semana e iba al colegio durante la semana. Esta situación de presión constante lo hacía pensar en dejar el colegio. Justo en esta reflexión le salió la oportunidad de venir en Santiago de Chile donde Promusic, una tienda de música, instrumentos, estudios de música e iluminación tenía un nuevo proyecto. Inspirandose en las producciones europeas, decidieron enseñar sobre los conceptos básicos de la iluminación, dieron clases y seminarios a los cuales participó Claudio que se profesionalizó aún más.


Dejar la escuela por pasión


Estos avances le permitieron multiplicar las fechas. Volvía a Los Ángeles y cambiaba la maleta y partía a Coyaique y Puerto Varas, y después volvía a Los Angeles. Este ritmo infernal abrió su cabeza y Claudio dejó la escuela antes de graduar para dedicar el 100% de su tiempo al mundo de la música.



No se arrepiente por esta elección pero al momento de querer desarrollarse aún más, Claudio contempla la idea de volver a estudiar. El trabajo de iluminadores europe@s le fascina y quisiera ir a Madrid donde tendría una carrera adecuada. Pero por eso tendría que terminar su enseñanza media y dar la prueba de la PSU (sistema de selección universitario chileno), un obstáculo de tiempo que se suma al del dinero que necesita para irse al viejo continente.


Multiplicar los shows para cubrir su vida


Actualmente, Claudio está trabajando con SUITE, de Chile, tributo a Pink Floyd, Brain Damage, una banda chilena de covers, del sur que toca música de los 80’s hasta lo actual, siempre por la rama del rock, punk, disco. También trabaja con Santiago Soul, banda Santiaguina.

Brain Damage en vivo en Concepción


Comúnmente es el manager quien trata con él, pero considera que crea una pared ficticia entre la banda y el equipo técnico. Él prefiere tener un contacto directo y va al encuentro de los artistas para crear una verdadera complicidad artística.


“Es genial cuando existe esa complicidad en el escenario dentro de la banda. Con la luces pasa igual, yo muchas veces como estoy con audífono y micrófono de circuito cerrado con los músicos. En un show, el baterista me hace un gesto levantando una baqueta y me señala que en la canción viene un break, hacemos coincidir todo para que salga bien. Por eso necesitamos una buena relación.”


Un proceso creativo frenado por falta de dinero


El diseñador de luces se encarga de la pre-producción de cada show, el cual es un proceso creativo largo como el de un diseñador gráfico que debe materializar las ideas de la banda, del director, de todo el conjunto que forma el equipo de trabajo y posteriormente lleva la propuesta artística al escenario.


Esta propuesta sin embargo es bastante limitada por los presupuestos dedicado al trabajo escénico. Claudio nos explica : “En Chile por lo menos es muy difícil. Lograr trabajar con un buen escenario, un buen equipo de iluminación y con herramientas de punta es algo aún difícil de lograr porque es caro y además las empresas y quienes tienen dinero no están dispuestos a entregarte 50 millones para financiarlo.”.


Una situación precaria


Claudio cobra entre 50 000 y 100 000 pesos chilenos para un show. Todo se organiza en Google agenda para que tenga una vista hasta los 3 próximos meses. Sin embargo es difícil terminar el mes, las fechas estando principalmente en fines de semana limita las posibilidades. Además, el gobierno no ayuda estos profesionales que siguen pendientes de las fechas que se van organizando y no tienen sueldo fijo. Es común que unos productores echen a técni@s que se encuentran sin trabajo por un tiempo esperando nuevos show.

Claudio con sus máquinas


Estos riesgos no desmotivan el joven chileno que sin la música se imagina ser “como el promedio de las personas acá en Chile, que trabaja en algo, para vivir. Que no tiene gran interés por la vida, con lo que esta haciendo.”. Pero los acontecimientos politico-sociales actuales en Chile no facilitan la situación.


Crisis social, crisis de la música


Lo hemos visto, la cultura chilena falta de interés por parte del gobierno, eso desde la dictadura. Por razones comunes y otras, el pais entró en una crisis social sin precedentes. El mundo de la música está muy activo en las manifestaciones y tuvo que dejar un poco su actividad de lado. “No da para vivir porque las bandas no están tocando. Todas las bandas están haciendo un esfuerzo gigante dejando de trabajar, como forma de manifestarse, entonces no hay mucho trabajo.”.


De hecho, este periodo entre octubre y el fin del verano es la temporada de los festivales. Claudio está a favor del movimiento porque “No hay que mamársela calladito” como se dice en Chile. Pero esta perdiendo la mayoría de su sueldo anual e intenta cumplir el fin del mes vendiendo cerveza en las manifestaciones mientras busca otras oportunidades de trabajo.


Sin embargo, el iluminador tiene esperanza y acepta su situación buscando nuevos objetivos. Se esta instalando un estudio de iluminación y, potencialmente, de grabación en su nueva casa para tener un lugar dedicado a su mundo creativo. Sigue trabajando para las mismas bandas y desarrolla su red de contactos que ya le permitió encontrar trabajo al festival Lolapalooza de Chile, nuevo paso adelante en la carrera del joven que ojalá lo podrá llevar a Europa como lo sueña. Gracias a él por compartir su experiencia, aquí podrás encontrar sus inspiraciones musicales (en Youtube aquí).



Tanguy



 

Graphiste : Alice Carnec